Jarchas de Aissa
martes, febrero 12, 2008
AQUI Y ALLI

Me preguntas otra vez mi nombre
Y confundís con timidez
el tono bajo de mi voz
Es solo que,
me incomoda estar en el centro de la atención
en el barrio es mejor ser invisible.
Vos decís que yo necesito urgente
Tratamiento en mis dientes
Porque parece que el azúcar
les está haciendo mucho daño
y vos no sabes
que en la casa
no hay mucho comida para elegir.
Y sonreís al darme
Toda la ropa que ya nadie en tu entorno
Quiere ponerse.
Oraciones agradables
Desde prudencial distancia
Observas
Las paredes de desechos
El piso de tierra
Las moscas entornándonos,
“ay que lindo”
“ay que bueno”
Eso decís
Eso mentís.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego,
Disimuladamente,
tus ropas
Para que no quede nada de mí,
allí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
En tu respiración yo sé
Que querés salir de aquí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Disimuladamente
tus ropas
Para que no quede nada de mí,
allí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Si fuera cuestión de elección
Nosotros tampoco
estaríamos aquí.
Te sorprende
Que el mate cocido lo preparemos
en una jarra con los bordes oxidados.
Y nos contás
Que todo esto te recuerda
tus campamentos
en las afueras de Londres.
Y apenas comes
El bollo que amasamos con harina, sal y agua,
tus dedos desarman la masa
Y seleccionados pedacitos
Alcanzan tu boca.
Son las 4 de la tarde
Pero para vos ya es tarde
Y debés volver con los otros misioneros.
Pero tu auto fue saqueado
Pero tu auto ya no está.
El fantasma que nos acompaña.
Nadie vió nada,
Nadie sabe que pasó
No hubo sonidos en nuestros oídos.
Callados
Nadie responde,
Callados
Nadie responde,
Callados
Nadie responde,
Mientras vos lloras.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego,
Disimuladamente,
tus ropas
Para que no quede nada de mí,
allí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
En tu respiración yo sé
Que querés salir de aquí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Disimuladamente
tus ropas
Para que no quede nada de mí
allí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Si fuera cuestión de elección
Nosotros tampoco
estaríamos aquí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Disimuladamente
tus ropas
Para que no quede nada de mí
allí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
En tu respiración yo sé
Que querés salir de aquí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Disimuladamente
tus ropas
Para que no quede nada de mí
allí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Si fuera cuestión de elección
Nosotros tampoco
estaríamos aquí.
y Mamá te recomienda
que salgas del barrio
antes que caíga la tarde.
Y confundís con timidez
el tono bajo de mi voz
Es solo que,
me incomoda estar en el centro de la atención
en el barrio es mejor ser invisible.
Vos decís que yo necesito urgente
Tratamiento en mis dientes
Porque parece que el azúcar
les está haciendo mucho daño
y vos no sabes
que en la casa
no hay mucho comida para elegir.
Y sonreís al darme
Toda la ropa que ya nadie en tu entorno
Quiere ponerse.
Oraciones agradables
Desde prudencial distancia
Observas
Las paredes de desechos
El piso de tierra
Las moscas entornándonos,
“ay que lindo”
“ay que bueno”
Eso decís
Eso mentís.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego,
Disimuladamente,
tus ropas
Para que no quede nada de mí,
allí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
En tu respiración yo sé
Que querés salir de aquí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Disimuladamente
tus ropas
Para que no quede nada de mí,
allí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Si fuera cuestión de elección
Nosotros tampoco
estaríamos aquí.
Te sorprende
Que el mate cocido lo preparemos
en una jarra con los bordes oxidados.
Y nos contás
Que todo esto te recuerda
tus campamentos
en las afueras de Londres.
Y apenas comes
El bollo que amasamos con harina, sal y agua,
tus dedos desarman la masa
Y seleccionados pedacitos
Alcanzan tu boca.
Son las 4 de la tarde
Pero para vos ya es tarde
Y debés volver con los otros misioneros.
Pero tu auto fue saqueado
Pero tu auto ya no está.
El fantasma que nos acompaña.
Nadie vió nada,
Nadie sabe que pasó
No hubo sonidos en nuestros oídos.
Callados
Nadie responde,
Callados
Nadie responde,
Callados
Nadie responde,
Mientras vos lloras.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego,
Disimuladamente,
tus ropas
Para que no quede nada de mí,
allí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
En tu respiración yo sé
Que querés salir de aquí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Disimuladamente
tus ropas
Para que no quede nada de mí
allí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Si fuera cuestión de elección
Nosotros tampoco
estaríamos aquí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Disimuladamente
tus ropas
Para que no quede nada de mí
allí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
En tu respiración yo sé
Que querés salir de aquí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Disimuladamente
tus ropas
Para que no quede nada de mí
allí.
Me abrazas tibiamente
Para sacudirte luego
Si fuera cuestión de elección
Nosotros tampoco
estaríamos aquí.
y Mamá te recomienda
que salgas del barrio
antes que caíga la tarde.
|
| Estadisticas Gratis |
25031-071004-167442-95 Rate content:
![]()
![]()
© 2007 All Rights Reserved.


0 Comentarios:
Publicar un comentario
<< Home